El Secuestro de Nancy Guthrie: La Desaparición que Paralizó a un País
A los 84 años, la madre de una famosa periodista desapareció de su casa en Arizona. Lo que siguió fue una investigación errática, súplicas desesperadas y un.
El 31 de enero, la rutina se rompió en Tucson, Arizona. Nancy Guthrie, una mujer de 84 años, viuda y madre de la reconocida periodista de NBC, Savannah Guthrie, no acudió a su cita con una amiga. Su familia la había dejado en casa la noche anterior, viéndola entrar por la puerta del garaje. Fue la última vez que alguien la vio. Al día siguiente, su teléfono estaba en la casa, pero ella no. En el porche, la policía encontró salpicaduras de sangre.
La desaparición de Nancy no era la de cualquier persona. Su hija Savannah es una de las caras más conocidas de la televisión estadounidense, y el caso escaló rápidamente a nivel nacional. La familia, rota de dolor, hizo públicos varios videos. “Nuestra mamá es una mujer amable, fiel, leal y profundamente amorosa, llena de bondad y luz”, decía Savannah, pidiendo clemencia a los presuntos secuestradores.

La investigación, una colaboración entre el sheriff local y el FBI, ha sido descrita como errática. La principal pista llegó dos semanas después, con la filtración de un video de la cámara del timbre de Nancy. En las imágenes se ve a un hombre con pasamontañas, guantes y una mochila, acercándose a la casa durante la noche. Los investigadores determinaron su altura aproximada y el tipo de mochila que llevaba, una Ozark Trail que se vende en Walmart. Se ofreció una recompensa de 100.000 dólares por información.

Mientras la familia suplicaba por el regreso de Nancy, cuya salud es delicada —necesita medicación diaria y usa un marcapasos que dejó de emitir señal—, el caso se convirtió en un circo. Periodistas, influencers y podcasters de crimen real acudieron a la casa, a veces dificultando el trabajo policial. Incluso el entonces presidente Donald Trump intervino, prometiendo usar todos los recursos para resolver el caso y pidiendo la pena de muerte para los responsables si Nancy aparecía sin vida.
Casi tres semanas después, las pistas siguen siendo escasas. Se encontró un guante de látex cerca de la propiedad, pero también una docena de guantes de los propios investigadores que contaminaron la escena. La atención mediática no ha traído respuestas, solo más ruido y teorías. La desaparición de una abuela de 84 años de su propio hogar se transformó en un sombrío recordatorio de que la tragedia puede tocar a cualquiera, sin importar cuán segura parezca su vida.


