Una llamada al 911, una vida perdida: el trágico final de Adrianna Barbosa en Long Island
Para sus vecinos, era un hombre amable. Pero una noche, Marcos Leal acabó con la vida de su exesposa, Adrianna Barbosa, en una tragedia que nadie vio venir.
La llamada al 911 llegó pasadas las 8:15 de una noche de jueves. El reporte era sobre una disputa doméstica en una casa de Granny Road, en Farmingville, Long Island, que parecía estar saliéndose de control. Nadie imaginaba la escena que encontrarían las autoridades.
Dentro de la vivienda, Marcos Leal, de 57 años, atacaba a su exesposa, Adrianna Barbosa, de 46, y a un adolescente que también se encontraba en el lugar. Para una vecina, Leal era “una persona muy amable”, una percepción que se rompió en mil pedazos esa noche. Cuando la policía del condado de Suffolk llegó, encontró una escena sangrienta: los tres presentaban heridas de arma blanca.

Adrianna fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario Stony Brook, pero los médicos no pudieron salvarla y fue declarada muerta poco después de su llegada. El adolescente, por su parte, fue tratado por lesiones que no ponían en riesgo su vida. Leal, quien intentó suicidarse tras la agresión, también fue llevado al mismo hospital con heridas graves, pero sobrevivió.

Ahora, el hombre que los vecinos describían como apacible enfrenta cargos por asesinato, desacato criminal y por poner en peligro el bienestar de un menor. Mientras él se recupera, los detectives aún no han revelado qué detonó la violencia. “Mi única tranquilidad es saber que finalmente estás en paz”, escribió un amigo de Adrianna, resumiendo el dolor de una comunidad que se pregunta cómo la violencia pudo escalar tan rápido y tan cerca de casa.


