Gritos en Alhaurín: Una madre fue asesinada frente a sus tres hijos
Los gritos de tres niños pidiendo ayuda en la calle rompieron la calma de un sábado por la mañana. Dentro de su casa, en Alhaurín el Grande, su madre yacía sin.
Una mujer de 33 años, madre de un niño de 11 y dos mellizas de 6, vivía separada del padre de sus hijos. La relación había sido conflictiva; ella lo había denunciado en el pasado, por lo que su caso estaba registrado en el Sistema de Seguimiento Integral de Violencia de Género (VioGén), un protocolo diseñado para protegerla. Pero el sistema no fue suficiente.
Poco antes del mediodía del sábado 24 de enero de 2026, la tranquilidad de la calle Tomillo se quebró. Los vecinos escucharon gritos y vieron a los tres niños en la calle, desesperados, pidiendo auxilio. Una vecina llamó de inmediato al servicio de emergencias.

Otro vecino, al ver la puerta de la vivienda abierta, decidió entrar para ayudar. La escena que encontró fue desoladora: la mujer estaba tendida en el suelo, ensangrentada, y junto a ella, un cuchillo. Para cuando llegaron los servicios sanitarios y la Guardia Civil, ya no había nada que hacer más que certificar su muerte.

El presunto autor, su expareja, fue detenido por la Guardia Civil poco después. El asesinato ocurrió a pesar de las alertas previas y dejó a tres niños sin su madre. La tragedia no fue un evento impredecible, sino la culminación de una amenaza que el sistema conocía pero no pudo detener.


