Una Vecina Escuchó los Gritos: El Feminicidio de Violette Jean Baptista en Verón
Una vecina escuchó los gritos. Al preguntar qué pasaba, el hombre que salía del apartamento le aseguró que Violette ya se había ido. Era una mentira.
La noche del lunes 16 de febrero de 2026 transcurría con aparente normalidad en el sector Lotificación Verón, en el distrito turístico de Verón-Punta Cana. Dentro de un apartamento sin numerar, la vida de Violette Jean Baptista, una mujer de 35 años, estaba a punto de terminar de la forma más brutal.
Una vecina escuchó gritos provenientes de la vivienda. Poco después, vio salir a un hombre, a quien las autoridades identificarían preliminarmente como Bienvenido Tusen José, la expareja de Violette. Cuando la vecina le preguntó por ella, él respondió con frialdad que ya se había marchado.

La respuesta no la convenció. Movida por la inquietud, la mujer entró al apartamento. La escena que encontró fue devastadora: Violette yacía en el suelo, sin vida. La posterior autopsia confirmaría que murió por un shock hemorrágico causado por múltiples heridas de arma blanca.
Al lugar acudieron agentes de la Policía Nacional y del Ministerio Público.

Junto al cuerpo, los investigadores recolectaron un teléfono celular y un machete de 19 pulgadas, el presunto arma homicida. Aunque Bienvenido Tusen José huyó de la escena, fue rápidamente señalado como el principal sospechoso.
El crimen no ocurrió en el vacío, sino detrás de una puerta cerrada, precedido por gritos que alertaron a una vecina. Su testimonio desmintió la última mentira del agresor, dejando al descubierto una violencia que ni la cercanía del paraíso turístico pudo evitar.


