La tragedia de Kim Gómez: la niña de 7 años arrastrada a la muerte en un robo
Tenía siete años y volvía a casa con su mamá. Un robo de auto en un semáforo de La Plata terminó con su vida de la forma más cruel: arrastrada por el asfalto.
Florencia detuvo su auto en un semáforo del barrio Altos de San Lorenzo, en La Plata. A su lado, su hija de siete años, Kim Gómez, esperaba pacientemente. Era el 25 de febrero, un día que se convertiría en una pesadilla. Dos adolescentes los interceptaron para robarles el vehículo.
En la confusión, Florencia logró bajar, pero su intento desesperado por rescatar a Kim fue en vano. Los asaltantes aceleraron. La niña quedó atrapada por el cinturón de seguridad y su ropa, siendo arrastrada por el asfalto a lo largo de quince interminables cuadras.

El auto finalmente chocó y los agresores huyeron. Para Kim, ya era tarde. La autopsia confirmó que las lesiones sufridas durante el arrastre le causaron la muerte. La policía detuvo a los sospechosos horas después: dos menores, de 17 y 14 años.
El mayor enfrentará un juicio por “homicidio en ocasión de robo”, mientras que el menor, por ser inimputable, fue derivado a un instituto. El caso reabrió el debate sobre la edad de imputabilidad en Argentina.

En medio del dolor, el padre de Kim, Marcos Gómez, mostró una complejidad inesperada. Habló de la necesidad de cambiar la ley, pero también de prevención. Sobre el acusado de 17 años, dijo: “Lo noto arrepentido, escuché su historia, viene de una familia que lo abandonó… Quiero que pague, pero no puedo no detenerme a pensar de dónde vienen”. Una reflexión que busca entender, sin perdonar, cómo la vida de una niña de siete años pudo terminar de una forma tan brutal.


