El silencio de Rufino: la historia de Chiara Páez y el nacimiento de ‘Ni Una Menos’
En Rufino, Argentina, una joven embarazada desapareció, desatando una búsqueda desesperada. Lo que hallaron después conmocionó al país y encendió una llama de lucha contra la violencia de...
Era mayo de 2015, y la primavera en Argentina prometía renacer. Pero en Rufino, provincia de Santa Fe, la estación traería consigo una tragedia que marcaría un antes y un después. Chiara, una adolescente de 14 años, desapareció sin dejar rastro.

Chiara y Manuel, su novio de 16 años, compartían sueños de juventud. Un embarazo inesperado había alterado sus planes. Según reportes, la joven se negaba a interrumpir su embarazo. Esto, presuntamente, generó tensiones entre ambos.
La presión, las discusiones y la incomprensión crecieron. El 9 de mayo, Chiara fue vista por última vez cerca de su escuela. Iba a encontrarse con amigas, pero nunca llegó.
La búsqueda desesperada de familiares y amigos se extendió por toda la ciudad. Mientras, la vida seguía su curso en la casa de Manuel, donde, según reportes, se realizaba un asado.

Veinte horas después de la desaparición, la verdad salió a la luz. Manuel confesó el crimen a su padre, un sargento de policía. El cuerpo de Chiara fue hallado enterrado en el patio de la casa de sus abuelos. La autopsia reveló que había sido asesinada a golpes, y en su cuerpo, rastros de una sustancia usada para abortar.
La noticia provocó una ola de indignación y dolor. El feminicidio de Chiara Páez se convirtió en el detonante de un movimiento que resonaría en toda Latinoamérica: ‘Ni Una Menos’. El novio fue condenado, pero la lucha por justicia y la erradicación de la violencia de género apenas comenzaba.
¿Cuántas Chiaras más deben perder su voz para que la sociedad escuche el clamor de las mujeres?


