Ocho años de lucha: la madre que no paró hasta que detuvieron al asesino de su hijo
Durante ocho años, una madre no descansó hasta que el asesino de su hijo fuera capturado. La llamada que lo confirmó la encontró entre la incredulidad y un.
Elvio Avilés, de 27 años, buscaba seguridad. Por insistencia de sus padres, se mudó con su esposa y tres hijos pequeños a Villa Madero, un barrio supuestamente más tranquilo de La Matanza. La paz duró solo cinco días. El 20 de febrero de 2018, mientras volvía a casa, fue asesinado de un disparo por la espalda. Nunca se aclaró si intentaba evitar un robo a su familia o ayudar a una vecina.

Por el crimen, un cómplice fue condenado y señaló a Alexis Barraza como el autor del disparo. Pero Barraza desapareció. Durante los siguientes ocho años, la vida de su madre, Yamile Cordeje, se convirtió en una lucha incansable por justicia. “Yo sentía que no lo buscaban”, declaró, frustrada al saber que el prófugo llevaba una vida casi pública, al punto de tener un hijo y registrarlo en la ANSES sin ser detenido.

Yamile no se rindió. Recopilaba fotos y datos sobre su paradero en Villa Fiorito y los entregaba a una fiscalía que parecía no escuchar. La espera terminó el 5 de enero, cuando una llamada le confirmó lo que tanto anhelaba: “¡Lo agarraron!”. Barraza fue finalmente capturado. Para Yamile, la detención no le devuelve a su hijo, pero le ofrece un respiro. “Quiero, aunque sea, aliviar un poquito mi alma”, confesó. Su persistencia no solo buscaba justicia para Elvio, sino también exponer la inacción de un sistema que tardó demasiado.


