Madrugada fatal en Pedro Brand: Junior Ramírez, alias ‘Vigao’, asesinado frente a la casa de su padre
La noche se rompió con disparos. Junior Ramírez, a metros de su destino, encontró la muerte en la oscuridad.
La tranquilidad de la madrugada en el sector Los Pabellones, en Pedro Brand, República Dominicana, se vio abruptamente interrumpida por el sonido de múltiples disparos. Eran alrededor de las tres de la mañana cuando los vecinos se despertaron sobresaltados, sin imaginar que la tragedia había tocado a su puerta.
Junior Ramírez, de 35 años, conocido cariñosamente como “Vigao” por sus allegados, se dirigía a la casa de su padre, ubicada en la mencionada localidad. Lo que debía ser una visita rutinaria se convirtió en su último camino. Según relatos de los vecinos, Ramírez fue atacado justo cuando llegaba a la vivienda de su progenitor, identificado solo como Elías.
El estruendo de las detonaciones generó pánico en la comunidad. Una residente relató: “Yo me desperté por el sonido de los disparos, agarré a mi hijo y me quedé bajo la cama con él”. El temor se apoderó de todos, y la mayoría optó por resguardarse en sus hogares, sin atreverse a asomarse o preguntar qué estaba sucediendo.
Otro vecino, aún impactado por lo ocurrido, solo atinó a decir que escuchó las detonaciones. La incertidumbre y el miedo eran palpables en el ambiente. “Para mí él era bien, no puedo decir nada porque él nunca se metió conmigo”, comentó otro residente, reflejando el desconcierto generalizado.
Una mujer que se encontraba trabajando en ese momento, en su área de trabajo, expresó que no logró ver nada debido a la hora y al temor. “Yo estaba en mi área de trabajo, eran las tres de la mañana y al uno escuchar los disparos, lo que uno hace es esconderse”, afirmó.
La violencia del ataque quedó evidenciada en los impactos de bala que alcanzaron una pared de la vivienda contigua a la casa del padre de Ramírez, así como en otra casa ubicada justo enfrente. Tras el suceso, el silencio se apoderó de Los Pabellones. Algunos comunitarios aseguran no saber qué ocurrió, mientras que otros prefirieron no hablar, quizás por temor a represalias o por simple precaución.
Las autoridades no han emitido un informe oficial sobre el caso, y se desconocen los motivos detrás del ataque. La comunidad espera respuestas mientras lidia con el impacto de esta trágica pérdida. La interrogante que persiste es: ¿qué oscuros motivos segaron la vida de Junior Ramírez en la puerta de la casa de su padre?


