Libertad por horas: El político Juan Pablo Guanipa fue liberado y secuestrado el mismo día en Venezuela
Para el político opositor venezolano Juan Pablo Guanipa, la libertad duró menos de doce horas. Salió de prisión y, antes de que terminara el día, fue.
La libertad duró menos de doce horas. El 8 de febrero, el político opositor venezolano Juan Pablo Guanipa salió de prisión tras ocho meses detenido. Su hijo, Ramón, anunció la noticia con alivio, y el propio Guanipa grabó un video prometiendo seguir luchando por el futuro de Venezuela.
Sin embargo, la esperanza se desvaneció con la misma rapidez con que había llegado. Esa misma noche, en la urbanización Los Chorros de Caracas, la libertad se convirtió en una trampa.

Según la denuncia de su familia y de la líder opositora María Corina Machado, un grupo de diez hombres armados y vestidos de civil llegó en cuatro vehículos y se lo llevó por la fuerza. Lo calificaron de “secuestro”. El partido de Guanipa, Primero Justicia, responsabilizó directamente a altas figuras del gobierno por su seguridad.
La respuesta oficial no tardó. La Fiscalía de Venezuela emitió un comunicado confirmando la nueva detención de Guanipa. La razón, según las autoridades, fue el “incumplimiento de las condiciones impuestas” en su excarcelación, presuntamente por haber hecho declaraciones públicas.

La versión oficial no calmó la incertidumbre. El episodio fue descrito como una puerta giratoria: de la celda a una libertad condicional que se revocó en un instante. Para muchos, la breve liberación y la violenta recaptura de Guanipa no fueron más que un cruel recordatorio de la fragilidad de los derechos en un país en crisis, donde salir de prisión no siempre significa ser libre.


