Una Hermana Contra Otra: La Noche en que una Familia se Rompió en República Dominicana
En una noche, una familia se fracturó para siempre. Una adolescente de 13 años murió y su hermana mayor, Ankelsi Valerio, fue acusada de dispararle.
En el sector Taína de San Francisco de Macorís, República Dominicana, la noche del miércoles 28 de enero se quebró con el sonido de un disparo. Dentro de una casa, una adolescente de solo 13 años cayó sin vida. La persona acusada de apretar el gatillo fue su propia hermana, Ankelsi Valerio.
Tras el hecho, Ankelsi se entregó voluntariamente a las autoridades, sumiendo a su familia en una doble tragedia: una hija muerta y otra bajo custodia, enfrentando un proceso por homicidio. La defensa, a cargo del abogado Freddy Faña, sostiene que todo fue un accidente. Alega que Ankelsi no tenía intención de matar y que el disparo ocurrió en un “contexto de violencia previa”, aunque no se han ofrecido más detalles sobre esta afirmación.

Mientras el dolor consume a la familia, en los tribunales se libra una batalla técnica. El abogado de Ankelsi asegura que los padres no se han constituido como querellantes formales. Sin embargo, la fiscal Smaily Rodríguez aclara que el padre sí presentó una denuncia, lo que es suficiente para que el Ministerio Público actúe de oficio.

“La denuncia formaliza la acción penal”, explicó la fiscal, subrayando que el proceso sigue su curso. Más allá de los argumentos legales, queda la imagen de una familia rota. Los mismos padres que perdieron a su hija menor son, según el expediente, las víctimas indirectas de los actos de su hija mayor. Una herida imposible de cerrar, donde no hay ganadores, solo la pérdida irreparable de una vida que apenas comenzaba.


