Un Grito en la Calma: El Crimen que Dejó Huérfanos a Tres Niños en Málaga
“Mi papá ha matado a mi mamá”. Con ese grito desesperado, la tranquila mañana de un pueblo en Málaga se rompió en mil pedazos, revelando una tragedia que se.
Victoria, una mujer británica de 33 años, había construido su vida en Alhaurín el Grande, Málaga. Allí conoció a Juan Antonio, con quien compartió más de una década y tuvo tres hijos: un niño de 11 y dos mellizas de 7. Pero la relación se había roto y la situación era lo suficientemente grave como para que existiera una orden de alejamiento contra él.
A pesar de las medidas legales, la apariencia de normalidad engañaba a muchos. Algunos vecinos incluso pensaban que la pareja se había reconciliado. La mañana del crimen, Juan Antonio fue visto en la panadería local. Cuando le preguntaron cómo estaba, su respuesta fue un escueto: “Estoy regular”.

Aproximadamente una hora después, a las 11:40, la calma de la calle Tomillo se hizo añicos. Los gritos de Victoria y de sus hijos alertaron al vecindario. Los niños corrieron a la calle, desesperados, gritando que su padre había matado a su madre. Un vecino entró en la vivienda y encontró a Victoria tendida en el suelo, ya sin vida.

Cuando los servicios de emergencia y la Guardia Civil llegaron, solo pudieron certificar su muerte. Juan Antonio fue detenido poco después como presunto autor del crimen. El asesinato dejó a tres niños huérfanos, a dos familias destrozadas y a un pueblo conmocionado, que sentía no levantar cabeza. Una vida de 33 años terminó abruptamente, y el futuro de sus hijos cambió para siempre por una violencia que nadie supo detener a tiempo.


