La Fuga Mortal: La Tragedia Familiar en Azcapotzalco
Un joven de 20 años escapó de una clínica psiquiátrica. Horas después, su abuela y su tío abuelo yacían sin vida en su propia casa, desatando una tragedia que.
En la colonia Ampliación San Pedro Xalpa, una mujer de 78 años y su hermano de 80 eran conocidos por su puesto de frutas y botanas. Cada mañana, su presencia era una constante para los vecinos y los niños que les compraban golosinas. Pero una tarde, esa rutina se rompió para siempre.
El perpetrador de la tragedia, según los primeros informes, fue su propio nieto y sobrino nieto, Uriel ‘N’, de 20 años. El joven, quien llevaba cinco años en tratamiento psiquiátrico, había escapado horas antes de la clínica donde estaba internado.

Al llegar a la casa de fachada amarilla en Azcapotzalco, habría atacado primero a su abuela. Su tío abuelo, al intentar defenderla, también fue agredido fatalmente con un arma blanca. Cuando la policía, alertada por otros familiares, llegó al domicilio, encontraron una escena desoladora. Los paramédicos solo pudieron confirmar la ausencia de signos vitales en ambas víctimas.
Uriel fue hallado en las escaleras del patio, con el cuchillo aún en la mano, y fue detenido sin oponer resistencia. Mientras los peritos trabajaban, los vecinos y familiares se congregaban afuera, incrédulos. El dolor se mezclaba con la preocupación, pues la familia teme que, debido a su condición mental, el joven pueda evadir la justicia.

La comunidad perdió a dos de sus miembros más trabajadores y una familia quedó fracturada por un acto que desafía toda explicación. El caso deja una pregunta abierta sobre la vigilancia en las instituciones de salud mental y el peso de una tragedia que no debió ocurrir, pero ocurrió.


