Dos Meses de Fuga: La Recaptura del Prófugo de La Picota
Había burlado la seguridad de una de las cárceles más conocidas de Colombia. Por dos meses, un hombre condenado por secuestro fue un fantasma, hasta que su.
La noticia de la fuga de Pedro David Nieves Mosquera de la cárcel La Picota, en Bogotá, llegó en diciembre de 2025 como una confirmación silenciosa de que el sistema tenía grietas. Un hombre condenado por secuestro extorsivo, uno de los delitos más graves, había logrado burlar los controles de un centro penitenciario de alta seguridad y simplemente desaparecer.
Durante dos meses, Nieves Mosquera fue un fantasma. Los detalles sobre cómo logró escapar no fueron aclarados por las autoridades, dejando un vacío de información que solo alimentaba la inquietud. ¿Contó con ayuda interna? ¿Aprovechó una falla estructural? Mientras las preguntas se acumulaban, un prófugo con un historial peligroso se movía libremente por el país.

La breve libertad terminó en febrero de 2026. Funcionarios públicos confirmaron lo que muchos esperaban: Pedro David Nieves Mosquera había sido recapturado. El operativo tuvo lugar en el departamento de Casanare, a cientos de kilómetros del penal del que se había evaporado. Su regreso a la custodia fue tan discreto como lo fue su escape, sin grandes declaraciones ni detalles sobre la operación.

La recaptura cierra el círculo, pero no borra la pregunta fundamental. Un hombre que debía estar pagando por arrebatarle la libertad a otros obtuvo un breve, pero alarmante, respiro de la suya. Su regreso a una celda es un acto de justicia necesario, pero su fuga sigue siendo un recordatorio de que las paredes, a veces, no son suficientes para contener el peligro.


