Una discusión por un videojuego terminó con la vida de su hermano: la tragedia en Oklahoma
Lo que comenzó como una noche de ocio entre dos hermanos terminó en una tragedia familiar. Uno está muerto, el otro enfrenta una acusación de asesinato por una.
Era una noche de domingo en Oklahoma City, y los hermanos William y Nicholas Spencer, de 19 y 25 años, hacían algo común: jugar videojuegos en su casa. Lo que debía ser un momento de ocio se convirtió en el escenario de una tragedia familiar irreversible.
Alrededor de las 8:30 de la noche, una discusión sobre el juego escaló de forma violenta. La frustración de William, el menor, se desbordó. En un arrebato de furia, tomó un arma blanca y apuñaló repetidamente a su hermano mayor.

Fue el propio William quien llamó al 911 para reportar lo que había hecho. Cuando los agentes llegaron a la vivienda, encontraron a Nicholas con múltiples heridas graves. Mientras los paramédicos lo trasladaban de emergencia a un hospital, donde moriría poco después, William permaneció en la escena y fue detenido sin oponer resistencia.

Durante el interrogatorio, el joven de 19 años admitió su participación en el homicidio. Fue acusado formalmente de asesinato en primer grado y un juez le impuso una fianza de 10 millones de dólares. “Es una historia muy trágica”, declaró el sargento Gary Knight. “Dos hermanos estaban jugando videojuegos. Uno se enfureció con el otro y simplemente lo apuñaló hasta matarlo”.
El caso deja una reflexión desoladora sobre cómo un instante de ira por un motivo trivial puede destruir una familia para siempre. Una vida se perdió y otra quedó marcada por un acto que no tiene vuelta atrás.


