Detectives de Sofá: El Secuestro de Nancy Guthrie y el Caos de las Redes Sociales
Cuando una mujer de 84 años desaparece, la ayuda puede venir de cualquier parte. Pero en la era digital, la 'ayuda' también puede convertirse en un caos de.
Nancy Guthrie, de 84 años y madre de la conocida presentadora de televisión Savannah Guthrie, desapareció de su casa en Tucson, Arizona. Las autoridades creen que fue llevada contra su voluntad, pero la ausencia de pistas concretas dejó un vacío que el internet no tardó en llenar.
En cuestión de horas, el caso se convirtió en un fenómeno viral. Influencers y detectives aficionados inundaron las redes con cronologías, fotos del porche de Nancy donde se encontró sangre, y teorías sobre su paradero. Millones de ojos seguían cada publicación, cada supuesto avance. La presión pública crecía, pero también el ruido y la confusión.

El caos digital alcanzó su punto crítico cuando una periodista, citando una supuesta “fuente policial”, señaló a un miembro de la familia como principal sospechoso. El rumor se esparció sin control y el rostro de una persona fue asociado al crimen en miles de publicaciones.
La situación forzó al jefe de policía del condado, Chris Nanos, a intervenir. En una rueda de prensa, desmintió categóricamente los rumores: no había sospechosos ni personas de interés. Suplicó al público tener cuidado, advirtiendo que la especulación podría perjudicar tanto al caso como a individuos inocentes.

El secuestro de Nancy Guthrie expuso la delgada línea entre la colaboración ciudadana y el vigilantismo digital. Si bien la atención masiva puede mantener un caso vivo en la conciencia pública, la prisa por ser el primero en “resolverlo” puede crear víctimas colaterales, convirtiendo una tragedia en un peligroso espectáculo mediático.


