Una casa con las luces encendidas y un hijo ausente: la búsqueda de ‘Charly’ en Coahuila
Juan Carlos visitaba a su madre todos los días. Cuando dejó de hacerlo, ella fue a su casa y la encontró cerrada, pero con las luces encendidas. Desde.
Para Margarita Hernández Tovar, la rutina era el ancla de su tranquilidad. Cada día, su hijo Juan Carlos Fuentes Hernández, de 45 años y conocido como “Charly”, la visitaba en su casa de Castaños, Coahuila. Pero el 17 de mayo de 2025, esa cadena de afecto se rompió. Al no tener noticias de él durante el fin de semana, la preocupación de Margarita se convirtió en una alarma imposible de ignorar.
Fue a buscarlo a su domicilio y encontró una escena que helaba la sangre por su extraña normalidad: la vivienda estaba cerrada, pero las luces del interior permanecían encendidas. Era una señal silenciosa de que algo no estaba bien.

Ante el temor, la familia forzó la entrada, solo para confirmar que la casa estaba vacía. No había rastro de Juan Carlos.
La búsqueda desesperada comenzó de inmediato. Recorrieron colonias de Castaños y la vecina Monclova, visitaron centros de detención y hospitales, pero nadie sabía nada. Días después, formalizaron la denuncia ante la Fiscalía General del Estado, activando los protocolos oficiales.
Juan Carlos era trabajador de la construcción y acababa de regresar a casa para hacer mejoras en su vivienda. Un detalle complicaba todo: no tenía teléfono celular, lo que hacía imposible cualquier intento de rastreo tecnológico.

La ficha de búsqueda se difundió en redes sociales, cruzando incluso fronteras, pero el silencio ha sido la única respuesta.
“Lo único que queremos es saber dónde está”, expresó Margarita con la voz entrecortada, un ruego que encapsula la agonía de no tener respuestas. La investigación sigue abierta, suspendida en la misma incertidumbre que consume a una familia que solo espera el regreso de un hijo cuya ausencia comenzó detrás de una puerta cerrada con la luz prendida.


