Un carnaval, una pelea y una vida perdida: el crimen de Braian Cabrera
“Recién acabo de dejar a mi hijo dentro de un cajón. Es el dolor más grande”. Las palabras de una madre resumen la tragedia que transformó una fiesta de.
La música del carnaval sonaba en Mercedes, provincia de Buenos Aires, pero para Braian Cabrera, de 18 años, la fiesta terminó en tragedia. Todo comenzó con una pelea ajena: un grupo increpó a su hermano Carlos. Fiel a su instinto, Braian intervino para defenderlo.
La confrontación escaló y se trasladó por las calles llenas de gente. En medio del caos, la discusión se convirtió en un acto fatal. Según testigos, María Luján Auza, de 33 años, recibió un arma de su propio padre, Omar Auza, y disparó contra Braian. El joven cayó con una herida en la cabeza y otra en el pecho. Murió poco después en el hospital.

Mientras la multitud corría para protegerse, los agresores huyeron. Sin embargo, las cámaras de seguridad y los testimonios permitieron su rápida captura. María Luján, su hijo Martín Ezequiel Auza y su padre Omar fueron detenidos.
En su declaración, María Luján admitió haber disparado, pero con una excusa desconcertante: aseguró que no tenía intención de matar a Braian y que “no sabe qué pasó”.

La familia de la víctima lo recuerda como un joven humilde y trabajador, que estaba construyendo su propia casa con esfuerzo. “A mi hijo no lo voy a ver más, pero esto no puede quedar en la nada”, declaró su madre, Lorena Puzcama. Una celebración popular se silenció por la violencia, dejando una familia destruida y la pregunta de cómo una pelea callejera pudo costar una vida.


