El Asesino de la Selfie: Mató a su Exesposa e Hija y Culpó a la Mafia
Tras asesinar a su exesposa y a su propia hija, se tomó una fotografía con los cuerpos para simular un ajuste de cuentas y desviar la atención de la policía.
María José era una mujer sorda muy querida en la pequeña localidad de Xilxes, en Castellón. Hacía más de quince años había conocido por redes sociales a Abdelkader, un hombre también sordo que se mudó desde Marruecos para vivir con ella. De esa relación nació una hija, quien ahora tenía 12 años.
Sin embargo, la relación se había roto y la violencia había escalado. Abdelkader tenía una orden de alejamiento y, según los vecinos, había salido de la cárcel hacía pocas semanas. A pesar de la prohibición, testigos lo habían visto rondando la casa, siguiendo de cerca a su exmujer.

La alarma saltó un lunes, cuando la niña no asistió a su clase de música. Su madre, siempre puntual para avisar cualquier ausencia, no respondió los mensajes. El profesor intentó contactarla, pero su teléfono ya estaba apagado. Para el martes, los cuerpos de María José, de 48 años, y su hija fueron hallados en su vivienda.
Lo que siguió fue un intento de manipulación casi teatral. Abdelkader alertó a las autoridades, pero no como un hombre desesperado, sino como una supuesta víctima. Afirmó que todo era un “ajuste de cuentas” en su contra y, para probarlo, se había tomado una fotografía con un pasamontañas junto a los cuerpos de su familia, enviándosela a sí mismo para simular una amenaza.

Frente a la Guardia Civil, fingió una gran desesperación, pero su historia no tardó en derrumbarse. Fue detenido inicialmente por violar la orden de alejamiento y luego imputado por el doble asesinato. Su macabra puesta en escena solo sirvió para revelar la frialdad de un crimen que las advertencias legales no pudieron evitar.


