El Asesinato del Fiscal Pecci: El Coordinador del Crimen Ahora Teme por su Vida
Fue una pieza clave en el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, pero ahora, desde la cárcel, Francisco Luis Correa teme ser el siguiente en la lista de.
Marcelo Pecci era uno de los fiscales más importantes de Paraguay en la lucha contra el crimen organizado. Su trabajo lo había convertido en un objetivo de alto valor para las mafias que operan a nivel transnacional. La amenaza se materializó de la forma más brutal: Pecci fue asesinado mientras se encontraba en Colombia.
El crimen no fue un acto impulsivo, sino una operación meticulosamente planeada. Las investigaciones posteriores en Colombia lograron desmantelar parte de la red responsable, llevando a la condena de varias personas. Entre ellos estaban los hermanos Hoyos y los hermanos Pérez, así como Margareth Chacón y, fundamentalmente, Francisco Luis Correa Galeano, señalado como el articulador logístico del atentado.

Correa, una vez capturado y sentenciado, se convirtió en una pieza incómoda para quienes lo contrataron. Desde prisión, su discurso cambió drásticamente. Según informes, admitió su participación movido por la “codicia” y pidió perdón. Pero su confesión venía acompañada de una advertencia desesperada: los autores intelectuales del asesinato, figuras poderosas que aún permanecen en la sombra, ahora querían matarlo para asegurar su silencio definitivo.

La ironía es trágica. El hombre que ayudó a ejecutar una sentencia de muerte ahora vive con el temor de ser la próxima víctima de la misma maquinaria criminal que sirvió. El caso Pecci no solo expuso la vulnerabilidad de quienes combaten el delito, sino también la naturaleza desechable de los peones dentro de un sistema donde la lealtad no existe y las deudas se pagan con la vida, sin importar de qué lado de la ley se esté.


