Alerta Roja en Málaga: La Furia del Cielo Desata el Caos
El cielo se vino abajo sobre Málaga, descargando una furia de agua que obligó a activar la alerta roja y a enviar mensajes de emergencia. Las calles, convertidas en ríos, y los cauces desbordados,...
La Ira del Agua
La Costa del Sol y el Guadalhorce, en Málaga, se vieron azotados por una tormenta de proporciones épicas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) declaró alerta roja, anticipando lluvias torrenciales que prometían inundaciones y crecidas. Un mensaje Es-Alert resonó en los teléfonos de 27 municipios, instando a la precaución.

Se esperaban hasta 120 litros por metro cuadrado en menos de doce horas, un peligro extraordinario que obligó a las autoridades a tomar medidas urgentes. Protección Civil aconsejó evitar desplazamientos innecesarios y buscar refugio en zonas altas. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, instó a la población a seguir las indicaciones de los servicios de emergencia, que, según él, “salvan vidas”.
El presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, también se unió al llamado a la prudencia, destacando la importancia de evitar zonas inundables. La situación operativa 1 del Plan ante el Riesgo de Inundaciones se activó, reflejando la gravedad de la situación.

Mientras tanto, la borrasca Francis descargaba su furia, dejando carreteras cortadas, ríos desbordados y a la población en vilo. La naturaleza, en su implacable poder, recordaba la fragilidad humana ante su furia. Un recordatorio sombrío de que, a veces, el cielo también puede ser un verdugo.
Reflexión Final
En medio del caos, la prudencia y la preparación se revelaron como las mejores defensas. La alerta roja en Málaga fue una llamada de atención, un recordatorio de que, ante la fuerza de la naturaleza, la precaución es la única arma.


