La tía que adoptó a su sobrina para torturarla: el caso de Meela Miller
“Asesinaste a mi tercera hija”. Con esas palabras, una madre confrontó en el tribunal a su propia hermana, la mujer que adoptó a la pequeña Meela Miller para.
Mandie Miller, de 36 años, recibió a su sobrina Meela, de 8, como hija adoptiva. Pero en lugar de un hogar, la niña encontró un infierno. El final de esta historia se escribió en un tribunal de Spokane, Washington, con una sentencia de 32 años de cárcel para Mandie por asesinato.
El horror salió a la luz en diciembre de 2022, no en Washington, sino a cientos de kilómetros, en Dakota del Sur. Allí, Mandie y su pareja, Aleksander Kurmoyarov, fueron detenidos. Intentaban que una funeraria se hiciera cargo de un ataúd que transportaban en un remolque de mudanzas, sin documentos. Dentro estaba el cuerpo de Meela. Pesaba solo 26 libras.

La fiscalía usó grabaciones de cámaras de vigilancia del hogar para probar que Mandie “descuidó, abusó y dejó morir de hambre a una niña de 8 años”. La jueza Rachelle Anderson fue más allá de la recomendación fiscal, imponiendo 32 años de condena al señalar que la niña fue torturada y sus intereses no fueron protegidos por quien debía hacerlo.

En la audiencia, la hermana de Mandie y madre biológica de la víctima, Andrea Miller, la confrontó directamente: “Lo hiciste sin ningún remordimiento, asesinaste a mi tercera hija”. Kurmoyarov, el cómplice, también aceptó su culpabilidad para evitar la cadena perpetua y espera su propia sentencia. Un círculo familiar de cuidado se rompió para convertirse en una trampa mortal.


