Viajó por una oferta de trabajo y desapareció: la angustiante búsqueda de Gilberto Mendoza
Una prometedora oferta de trabajo llevó a Gilberto Mendoza a otra ciudad. Tras confirmar su llegada, su teléfono se silenció y su familia no volvió a saber de.
A sus 35 años, Gilberto Antonio Mendoza Esquivel vio una oportunidad para empezar una nueva etapa. A principios de diciembre, empacó sus cosas y dejó su natal Monclova, Coahuila, con destino a Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde le esperaba una oferta de trabajo. Era un viaje motivado por la esperanza de progresar.
Lo último que su familia supo fue que había llegado bien a su destino. Pero poco después de esa confirmación, la comunicación se cortó de tajo. El teléfono de Gilberto dejó de sonar y el silencio se instaló, reemplazando la expectativa con una creciente angustia. Nadie volvió a tener contacto con él.

La desesperación de sus seres queridos se enfrenta a un obstáculo burocrático: al no haberse presentado una denuncia formal, las autoridades no han activado una Alerta de Búsqueda oficial. Sin protocolos en marcha, la familia ha tenido que tomar la iniciativa, convirtiendo las redes sociales en su principal herramienta de investigación.
Bajo hashtags como #AyudaParaEncontrarlo y #PersonaDesaparecida, su rostro se ha compartido miles de veces.

“Él salió con la esperanza de trabajar y salir adelante. Lo único que pedimos es saber dónde está”, se lee en un mensaje difundido por su familia, una súplica que resume la impotencia de no tener respuestas.
La búsqueda de un futuro mejor se transformó en un laberinto de incertidumbre. Mientras las vías oficiales permanecen en pausa, la solidaridad digital es la única luz que guía a una familia que solo quiere saber qué pasó con Gilberto después de esa última llamada.


