Un castigo fatal: el adolescente de Oklahoma que asesinó a su madre por un mono naranja
Un castigo extremo desató una tragedia impensable. En Oklahoma, una madre intentó corregir a su hijo, pero la respuesta fue brutal y definitiva.
Spring Weems, de 49 años, era conocida en su comunidad de Edmond, Oklahoma, como una madre dedicada y una mujer de fe. Sin embargo, la convivencia con su hijo adoptivo de 16 años, Jordan Cole Weems, se había vuelto un desafío. Recientes problemas disciplinarios, como escapadas nocturnas, llevaron a Spring a imponer castigos severos.

Una de las medidas fue obligar a Jordan a usar un mono naranja, una advertencia simbólica sobre a dónde podía llevarlo su conducta. Pero el gesto, pensado para corregir, solo alimentó un resentimiento que crecía en silencio. Según la fiscalía, Jordan ya había amenazado a su madre en días previos.
El conflicto escaló de la peor manera. Documentos judiciales indican que el adolescente tomó un martillo del garaje, esperó a que su madre saliera de la cocina y la atacó. Después, movió el cuerpo de Spring a un contenedor de basura. Cuando su hermano biológico llegó a buscarla, Jordan inventó que ella estaba de viaje.

La mentira duró poco. Ante la falta de noticias, otro de los hijos confesó a la policía lo que Jordan le había dicho: que había matado a su madre. Jordan fue detenido y acusado como adulto de asesinato en primer grado. La fiscalía argumenta que no fue un impulso, sino un acto premeditado. La comunidad que la respetaba ahora llora una tragedia que comenzó con un intento de poner límites.


