Un Adiós de Dos Meses: El Final de María Belén en Pontevedra
Hacía solo dos meses que se habían separado. Para María Belén, de 52 años, ese fue el tiempo que medió entre el fin de su relación y el de su vida.
Hacían solo dos meses que María Belén, de 52 años, y su pareja se habían separado. Ella continuaba con su rutina en Mos, un municipio de Pontevedra, trabajando en una gasolinera y tratando de construir un nuevo capítulo lejos de una relación terminada. Pero la tarde del domingo 1 de febrero de 2026, ese breve lapso de nueva normalidad se rompió para siempre.
Según la reconstrucción de los hechos, su expareja, un hombre de 57 años, la habría atacado con un arma blanca dentro de su propia casa. El violento episodio fue interrumpido por la llegada de la hermana de María Belén. Al verse descubierto, el agresor huyó del lugar.

Fue la hermana quien se enfrentó a la escena que nadie debería presenciar: encontró a María Belén sin vida en el suelo de su hogar. La alerta movilizó rápidamente a la Guardia Civil, que localizó al presunto autor poco después, a la espera de su detención formal. Abel Losada, subdelegado del Gobierno, confirmó la naturaleza del crimen: “La lacra de la violencia machista ha vuelto a golpear”.

Lo más inquietante es que no existían alarmas oficiales. El nombre de María Belén no figuraba en el sistema VioGen de protección a víctimas; nunca había presentado una denuncia. Su historia es el doloroso recordatorio de que la violencia a menudo crece en silencio, invisible para un sistema que depende de una voz que pida ayuda. Una voz que, en este caso, no llegó a tiempo.


