Lo mataron por trabajar bien: la emboscada que terminó con la vida de un padre en Córdoba
Maximiliano Galván solo quería construir una casa para su familia. Un grupo de personas, supuestamente resentidas por su buen desempeño laboral, lo emboscó y.
Maximiliano Galván, de 37 años, era albañil y padre de dos hijos. Se había mudado temporalmente a General Levalle, un pequeño pueblo de Córdoba, para ahorrar dinero y construir su propia casa en Santa Rosa de Calamuchita. Su vida, enfocada en el trabajo y el futuro, se interrumpió de forma brutal.
La tarde del 16 de enero, Galván fue emboscado en la calle. Un grupo de cuatro personas —tres hombres y una mujer— lo atacó a golpes hasta dejarlo inconsciente. Un llamado anónimo al 911 alertó sobre una “pelea de varias personas contra una”, pero cuando la policía llegó, los agresores ya habían huido.

Trasladado de urgencia a un hospital, Maximiliano agonizó durante nueve días antes de morir el 25 de enero a causa de una fractura de cráneo.
La investigación judicial apunta a una posible venganza laboral. Según esta hipótesis, el buen desempeño de Galván en una obra habría provocado el despido de otros trabajadores, quienes planearon el ataque por resentimiento. Sin embargo, la familia de la víctima sostiene otra versión: que la pelea se desató en el momento por un teléfono celular que se le cayó a Maximiliano y que uno de los agresores rompió.

Por el crimen fueron detenidos Martín José Sevilla, de 47 años y con antecedentes por homicidio, los hermanos Alex y Mateo Maldonado, y Ana Paula Victorio. “No fue una riña. Acá fueron cuatro contra uno, no había chance de que él se defendiera”, declaró la hermana de Maximiliano, quien también reveló que él ya sentía miedo del agresor mayor. Una vida con proyectos y una familia que lo esperaba fue destruida por una violencia que nadie logra comprender del todo.


