La llevó a un campo despoblado: madre es acusada de quitarle la vida a su bebé de un año
En una pequeña localidad de Michoacán, un llamado de auxilio destapó una tragedia. La persona que pedía ayuda era la principal sospechosa de la muerte de su.
El 10 de enero, la aparente tranquilidad de Palo Dulce, una localidad rural en Epitacio Huerta, Michoacán, se rompió. Las autoridades recibieron un llamado de auxilio de María Elizabeth “N”, una mujer que se encontraba herida. Sin embargo, al llegar al lugar, los agentes descubrieron una escena mucho más grave: junto a ella yacía el cuerpo sin vida de su hija, una bebé de apenas un año.
Según las primeras investigaciones de la Fiscalía General del Estado, María Elizabeth habría llevado a la niña a un terreno despoblado. Allí, presuntamente, accionó un arma de fuego contra la pequeña, causándole la muerte de forma instantánea. Inmediatamente después, la mujer se habría autoinfligido una herida con la misma arma antes de solicitar ayuda médica.

Mientras María Elizabeth era trasladada a un hospital para ser atendida, la Fiscalía Regional de Zitácuaro comenzó a armar el caso. Los indicios y testimonios recabados en la escena apuntaban directamente hacia ella como la principal responsable del crimen. La comunidad quedó impactada por un acto que desafiaba toda lógica y afecto.
El 26 de enero, tras ser dada de alta, se cumplimentó la orden judicial en su contra. En la audiencia inicial, un juez consideró que existían elementos suficientes para vincularla a proceso por el delito de homicidio calificado.

Se le impuso prisión preventiva oficiosa y se fijó un plazo de dos meses para la investigación complementaria. El caso deja una pregunta suspendida en el aire: ¿qué puede llevar a una madre a cometer un acto tan irreversible contra su propia hija?


