La Sombra de los Adultos: El Asesinato de Jeremías Monzón y la Red que lo Envolvió
Jeremías Monzón, de 15 años, fue asesinado con más de 20 puñaladas. La investigación reveló que la violencia no solo provino de otros adolescentes, sino que.
Días antes de la Navidad, la vida de Jeremías Monzón, de 15 años, terminó de la manera más brutal. Su cuerpo fue encontrado en un galpón del barrio Chalet, en Santa Fe, con más de veinte puñaladas. Lo que parecía un acto de violencia juvenil extrema, pronto reveló una red de complicidad que iba más allá de los adolescentes.
La investigación, que inicialmente apuntaba a un grupo de menores, dio un giro cuando la policía detuvo a una mujer de 40 años. No era una desconocida: es la madre de una de las principales sospechosas, una joven de 16 años ya internada en un instituto de menores. La fiscalía la acusó de ser “partícipe secundaria” del crimen, sugiriendo que facilitó o instigó el ataque, y ordenó su prisión preventiva.

Pero la sombra de los adultos no terminaba ahí. El hermano mayor de otro de los adolescentes implicados, un joven de 18 años, también fue imputado. Su delito fue amenazar en redes sociales a quienes pedían justicia por Jeremías. “Dejá de subir giladas porque ya te busco y te re cago a balazos”, fue uno de los mensajes que encendió las alarmas y demostró un patrón de encubrimiento y hostilidad.

El asesinato de Jeremías trascendió el expediente policial para convertirse en un catalizador del debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad. Su familia, en medio del dolor, comenzó a reunirse con figuras políticas para impulsar cambios en la ley. La tragedia de un chico se transformó así en un símbolo de las fallas del sistema, donde la violencia juvenil parece ser solo la punta de un iceberg sostenido por la inacción o la complicidad de los adultos.


