Asesinó a su exesposa y se suicidó: la historia de Cassandra Clinger en Idaho
Tenía 23 años y tres hijos pequeños. Buscaba escapar de una relación abusiva, pero su exesposo la encontró en una carretera de Idaho y le puso un punto final a.
Cassandra Clinger, de 23 años, buscaba un nuevo comienzo. En diciembre, había solicitado el divorcio de su esposo, Christopher Moon, de 43, con quien tenía tres hijos pequeños. La relación, que comenzó cuando ella tenía 17 años y él 37, había estado marcada por el abuso físico y emocional, según su familia.
La mañana del 21 de enero, en una carretera de Freedom, Idaho, la tensión llegó a su punto final. Moon disparó contra Cassandra mientras ella estaba en su auto. Inmediatamente después, llamó a la Oficina del Sheriff del Condado de Bonneville, confesó el crimen y amenazó con suicidarse.

Cuando los agentes llegaron, encontraron los vehículos detenidos al costado de la vía, a menos de un kilómetro de la frontera con Wyoming.
A pesar de los intentos de negociación, que incluyeron un equipo SWAT, Moon se quitó la vida en el lugar. Poco antes, había llamado a su madre para pedirle que cuidara de sus hijos. “No lo hagas. Tus hijos te necesitan”, le suplicó ella en vano.

Los tres hijos de la pareja, de cuatro y dos años, y un bebé de cinco meses, estaban a salvo con sus abuelos, ajenos a que acababan de quedar huérfanos.
La familia de Cassandra la recuerda como una “madre devota” que “vivió la vida al máximo”. Su muerte es el desenlace de una historia de control que terminó de la peor manera, dejando un vacío profundo y tres niños sin sus padres.


