El triángulo de la muerte: el asesinato de Heather Strong
Se comprometió con un hombre, pero él se casó con otra. La rivalidad entre las dos mujeres culminó en un secuestro y un asesinato planeado con fría.
En noviembre de 2008, Emilia Carr se comprometió con Joshua Fulgham, pero un mes después, él se casó con otra mujer: Heather Strong. A pesar de la boda, la relación entre los tres siguió siendo un tenso triángulo. Emilia, según su familia, cuidaba a los hijos de Heather y Joshua, manteniéndose insertada en su vida familiar. La tensión escaló cuando Joshua amenazó a Heather con una escopeta; Emilia, lejos de ayudar, la coaccionó para que retirara los cargos.

Para febrero de 2009, la situación era insostenible. Heather, de 26 años, desapareció de su trabajo en una parada de camiones en Florida. Su cuerpo fue encontrado un mes más tarde en una tumba superficial. La investigación apuntó rápidamente a Emilia, quien estaba embarazada de siete meses, presuntamente de Joshua. Los detectives descubrieron que Emilia había engañado a Heather para llevarla a un remolque de almacenamiento. Allí, intentó romperle el cuello y, al no lograrlo, la ató a una silla de oficina y la asfixió con una bolsa de plástico.

Joshua Fulgham fue arrestado inicialmente por usar las tarjetas de crédito de su esposa desaparecida. Las piezas del rompecabezas encajaron, revelando un plan motivado por celos y control. Emilia Carr fue declarada culpable de secuestro y asesinato en primer grado. Inicialmente condenada a muerte, su sentencia fue conmutada a cadena perpetua. Joshua, su cómplice, también recibió dos cadenas perpetuas. El complejo nudo de afectos y traiciones dejó un saldo de vidas destruidas y niños sin sus padres, un recordatorio sombrío del costo humano de la obsesión.


