El Asesinato de Ade Sara: La Trampa de un Exnovio y su Nueva Pareja
Ade Sara solo quería ir a su clase de alemán. No sabía que su exnovio y la nueva pareja de este tenían un plan muy distinto para ella, uno que terminaría en.
Ade Sara Angelina Suroto era una joven estudiante de psicología en Yakarta, hija única, con un futuro por delante. Su pasado incluía una relación con Ahmad Imam Al-Hafitd, un noviazgo de secundaria que ella había decidido terminar. Mientras Ade seguía adelante, Hafitd no lograba aceptar el final y, según ella se quejaba, la acosaba para volver. La situación se complicó cuando él inició una nueva relación con Assyifa Ramadhani, quien desarrolló un profundo rencor hacia la exnovia de su pareja.
La noche del 3 de marzo de 2014, Ade esperaba un tren en la estación de Gondangdia para ir a su clase de alemán en el Instituto Goethe. Fue entonces cuando Assyifa se le acercó con una invitación engañosa: subir al auto donde la esperaba Hafitd. Ade aceptó, sin saber que acababa de entrar en una trampa mortal.

Dentro del vehículo, la pareja fingió una discusión para confundirla y luego la atacaron. La golpearon, la electrocutaron y la estrangularon. Ade luchó, pero la superioridad numérica y la violencia del asalto la dejaron inconsciente. Para asegurar su muerte, le introdujeron un fajo de periódicos en la garganta, causándole la muerte por asfixia.
Lo que siguió fue un macabro recorrido por la ciudad con el cuerpo de Ade en el asiento trasero. Durante horas, Hafitd y Assyifa dieron vueltas por Yakarta mientras buscaban un lugar para deshacerse del cadáver. Irónicamente, el auto se averió varias veces, obligándolos a pedir ayuda a un taxista y a visitar un taller, todo con la evidencia de su crimen oculta bajo una pashmina.

Finalmente, en la madrugada del 5 de marzo, arrojaron el cuerpo de Ade a un costado de la autopista Bintara, en Bekasi. Unas horas después, un trabajador de peaje encontró los restos. La policía logró identificarla gracias a una pulsera de un festival de música, sus huellas dactilares y su tarjeta de identificación hallada cerca.
Mientras la noticia conmocionaba a la comunidad, Hafitd y Assyifa publicaban mensajes de condolencia en sus redes sociales, fingiendo estar devastados. La farsa duró poco. Hafitd fue arrestado mientras simulaba estar de luto en el hospital donde se encontraba el cuerpo de Ade. Assyifa fue detenida en su universidad.
La obsesión de uno y los celos de la otra se habían combinado para terminar con la vida de una joven que solo había cometido el error de confiar. Su muerte no fue un arrebato pasional, sino el resultado de un plan calculado que expuso una cruel indiferencia por la vida humana.


